28 feb. 2007

Una factura incómoda


Aunque recién oscarizado y aclamado por el star system de Hollywood Al Gore no se encuentra en su mejor momento ya que está en un compromiso al no vivir como reflejan sus ideales. Por esta misma postura le podrían tirar de los pelos a muchos políticos, líderes religiosos y a tanta gente que nos quedaríamos solos en la faz de la tierra. Mejor así menos contaminaremos, pensarán los más macabros. A pesar de esto, al gurú y líder del cambio climático le han sacado los colores, y no es una broma, al descubirse que en la factura de su mansión de Tennessee consumió en el 2006 veinte veces más de electricidad que una familia media norteamericana ( quiténse de la cabeza a Los Simpson).


A pesar de ello, Al Gore será propuesto como uno de los candidatos más firmes para el Nobel de la Paz por defender "a su manera" el medio ambiente. Por mucho documental y giras que haga, Al Gore debería de dar un mejor ejemplo, empezando desde su casa y desde su país, para intentar salvar a un mundo tan intoxicado como demagogo.

2 comentarios:

Luis dijo...

Qué pena, con lo clarificador y convincente, además del a calidad documental, que tiene su oscarizada obra, él solo se cargado toda su veracidad.
Además, creo recordar que en el programa que dirige Ponseti en la SER, Ser aventureros, decían que Al Gore cobraba una burrada de pasta por cada conferencia. Y, además, sólo recibe a la prensa escrita para que no le graben ni las televisiones, ni las radios.
Una pena. Por ello, creo que la peor parte de "Una verdad incómoda", es la parte en la que se vanagloria un rato.

More dijo...

Al Gore es ante todo humano: codicioso, ansioso de poder y un ser de naturaleza política. Querrá pasar a la historia como el personaje que salvó al mundo; pues que empiece a barrer por su casa antes que se le caiga por culpa de un tornado. Luego que nadie se asuste!!